Las técnicas de cirugía menor forman parte esencial de la práctica clínica cotidiana, ya que permiten resolver múltiples afecciones de manera segura y eficiente. En este blog hablremos de los principales tipos de intervenciones, su procedimiento general y los cuidados necesarios, con el objetivo de ofrecer una visión clara y práctica para el personal de la salud involucrado en este tipo de atención.
Índice de contenidos
¿Qué se entiende por técnicas de cirugía menor?
Las técnicas de cirugía menor comprenden un conjunto de procedimientos quirúrgicos simples, de corta duración y bajo riesgo, que no suelen requerir hospitalización. Se realizan habitualmente con anestesia local y permiten a el/la paciente retomar sus actividades en poco tiempo. Estas intervenciones son frecuentes en distintos entornos asistenciales y requieren conocimientos técnicos precisos, así como una correcta aplicación de normas de asepsia y seguridad.
El rol de el/la enfermero/a y del personal sanitario es clave antes, durante y después de la intervención, asegurando una atención integral y de calidad.
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¿Cuáles son los tipos de cirugías menores?
Existen diversos tipos de cirugía menor ambulatoria, entre los que se incluyen la sutura de heridas simples, drenaje de abscesos, extirpación de quistes o lipomas pequeños, tratamiento de uñas encarnadas, biopsias cutáneas y eliminación de lesiones superficiales. Estas prácticas permiten abordar problemas frecuentes sin necesidad de procedimientos complejos.
Cada intervención requiere una valoración previa, considerando el estado general de el/la paciente, la localización de la lesión y los posibles riesgos. La correcta selección del procedimiento es fundamental para garantizar resultados favorables.
¿Cuál es el procedimiento de una cirugía menor?
El procedimiento de una cirugía menor sigue una secuencia bien definida. Comienza con la evaluación clínica y la obtención del consentimiento informado. Posteriormente, se prepara el área quirúrgica mediante limpieza y desinfección, aplicando anestesia local para minimizar el dolor.
Durante la intervención, se utilizan instrumentos específicos y técnicas adecuadas según el tipo de cirugía. Finalizado el procedimiento, se realiza la sutura o cierre correspondiente y se colocan apósitos protectores. La participación de el/la enfermero/a en el control del material, la asistencia técnica y el acompañamiento a el/la paciente es fundamental en cada etapa.
Cuidados posteriores y seguimiento
Los cuidados postoperatorios son esenciales para prevenir infecciones y favorecer una adecuada cicatrización. Incluyen indicaciones sobre higiene de la herida, control del dolor y signos de alarma. Un seguimiento adecuado permite detectar complicaciones de forma temprana y reforzar la educación sanitaria de el/la paciente.
Formación y actualización
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