Categoría: Laboratorio

¿Cómo se clasifican los residuos sanitarios?

En los centros sanitarios se generan toneladas de residuos cada año, por ello, la gestión de residuos sanitarios es un tema que ha ido adquiriendo mayor importancia. Es esencial saber cómo se clasifican, recogen y gestionan, ya que de hacerlo incorrectamente pueden ser un riesgo para la salud de las personas y del medio ambiente.  Si tu interés va más allá y te gustaría adquirir mayores competencias en el sector de la sanidad, no te pierdas esta doble titulación de Auxiliar de Enfermería + Técnico Experto en Primeros Auxilios para Enfermería.

¿Qué son los residuos sanitarios?

Conocemos como residuos sanitarios a todos esos restos o sobras que se generan durante las actividades de los centros sanitarios, ya sea para la atención humana como animal. Gran parte de estos residuos se generan al llevar a cabo tratamientos, por lo que están potencialmente contaminados. Así pues, es interesante conocer las vías de las que proceden y quienes los gestionan. A continuación, te los nombramos:

  • Centros de atención primaria.
  • Hospitales.
  • Laboratorios de análisis clínicos.
  • Centros de salud.
  • Servicios y centros veterinarios.
  • Clínicas.
  • Consultas médicas.
  • Departamentos de medicina preventiva.
  • Instalaciones destinadas a la obtención y manipulación de productos biológicos.

Clasificación de residuos en sanidad

Hay que tener en cuenta la clasificación de estos residuos para proceder con su gestión adecuadamente. Así que, hay que saber que se dividen en cinco grupos que, a su vez, están separados en dos grandes bloques. En primer lugar, los Residuos Sin Riesgo o Inespecíficos (en los que se encuentran los Grupos I y II) y los Residuos de Riesgo o Específico (que incluyen los Grupos III, IV y V).

  • Grupo I: estos residuos son similares a los domésticos en cuanto a su riesgo. Se generan fuera de la actividad sanitaria y no requieren medidas especiales o complejas para gestionarlos, como los cartones, envases, residuos de oficinas, etc.
  • Grupo II: se compone de los residuos que sí son derivados de la actividad sanitaria, pero que debido a sus características no son peligrosos y no necesitan gestiones especiales. Por ejemplo, los pañales, sondas o yesos.
  • Grupo III: en este grupo encontramos los residuos sanitarios especiales que surgen tras la actividad hospitalaria (vacunas, material punzante, agujas, entre otros). Se debe gestionar siguiendo unas medidas de prevención específicas, ya que pueden ser peligrosos para la salud.
  • Grupo IV: su gestión debe hacerse según requerimientos determinados desde el punto de vista medioambiental y sanitario. Podemos encontrar los residuos químicos y los radioactivos.
  • Grupo V: se incluyen los equipos fuera de uso, es decir la maquinaria y equipos médicos utilizados en el sector sanitario.

¿Cómo se gestionan los residuos sanitarios?

Si son tan peligrosos, ¿cómo se tratan y eliminan estos restos de la actividad sanitaria? Dependiendo de la clasificación de los residuos, es importante tener en cuenta ciertas pautas para su recogida. Así pues, vamos a conocer mejor el proceso de gestión de los residuos sanitarios que se produce dentro del centro sanitario (intracentro) y fuera del centro (extrahospitalario).

Gestión intrahospitalaria

  • Envases de recogida: en primer lugar, si se trata de residuos no peligrosos se pueden recoger en bolsas. Sin embargo, en el caso de que sean más peligrosos, es necesario utilizar bolsas o contenedores específicos y homologados.
  • Almacenamiento: si los centros sanitarios son de gran tamaño y acumulan mucha cantidad de residuos, suelen disponer de almacenes intermedios para depositarlos temporalmente. Al igual que los envases, estos lugares deben seguir una normativa específica. 

Gestión extrahospitalaria

  • Transporte y eliminación: en caso de ser necesario transportarlos por el interior del centro, es importante conocer las medidas de seguridad para evitar riesgos innecesarios. Por lo tanto, los envases tendrán que estar cerrados, no se pueden arrastrar por el suelo, solo pueden pasar 12 horas para que sean transportados al almacén final, entre otras pautas). Además, la eliminación de estos residuos suele ser la incineración, aunque los que son similares a los domésticos reciben el mismo tratamientos que los que proceden de los hogares.

 

Grupos sanguíneos, ¿por qué es importante conocerlos?

¿Sabrías decir cuántos grupos sanguíneos existen y cuál es el tuyo? Seguramente la respuesta sea sí. Sin embargo, existen muchas personas que no conocen su grupo sanguíneo. En este artículo vamos a hablar de los diferentes tipos que existen ya que, para que una transfusión de sangre sea exitosa, se debe cumplir con la compatibilidad entre los grupos sanguíneos del donante y del receptor. Si te interesa este sector puedes especializarte con nuestro Máster en Hematología en Analítica Clínica. Continúa leyendo para saber más.

¿Qué son los grupos sanguíneos?

Para entender mejor el concepto de grupo sanguíneo vamos a conocer primero en profundidad algunos términos o conceptos.

La sangre está formada por diferentes tipos de células que se encuentran suspendidas en un líquido denominado plasma, es considerada un tejido y dicho tejido está formado principalmente por:

Glóbulos rojos o eritrocitos

Los glóbulos rojos se encargan de transportar el oxígeno y el dióxido de carbono. Además, son los responsables de que la sangre sea de color rojo.

Dentro de este concepto, vamos a aclarar también el término antígeno. Un antígeno es una sustancia que provoca la formación de anticuerpos, induciendo de este modo una respuesta inmunitaria.

Los antígenos presentes en la superficie de los glóbulos rojos dan lugar a los distintos grupos sanguíneos.

Plaquetas

Son células que carecen de núcleo e intervienen en la coagulación de la sangre cuando un vaso sanguíneo se rompe.

Glóbulos blancos o leucocitos

Son células que forman parte del sistema inmunitario del cuerpo, por lo que se encargan de combatir infecciones y enfermedades.

Como comentábamos anteriormente, los grupos sanguíneos se determinan por los antígenos que se encuentran en la superficie de los glóbulos rojos. De esta forma, los dos sistemas antigénicos más importantes y conocidos son:

  • El sistema AB0

Karl Landsteiner estableció en 1901 la clasificación de los grupos sanguíneos y descubrió su transmisión seguía el modelo de herencia genética descrito en las leyes de Mendel. Hasta aquel momento lo que se sabía era que algunas transfusiones de sangre entre humanos eran exitosas y otras no.

Tras diversos estudios, Landsteiner se dio cuenta de que mezclar la sangre de dos personas daba lugar a una aglutinación o a una fusión. De este modo, descubrió tres tipos diferentes de antígenos de los glóbulos rojos, actualmente conocidos como A, B y 0.

Por ello, el gen AB0 posee tres alelos denominados A, B y 0, lo que conlleva a que el grupo sanguíneo quede determinado por la presencia o ausencia de estos 3 alelos mencionados. Se denomina alelo a cada una de las formas en las que se puede expresar un mismo gen.

Como comentábamos anteriormente, los grupos sanguíneos vienen dados por la ausencia o presencia de ciertos antígenos presentes en los glóbulos rojos. Estos antígenos se diferencian por los alelos que los forman. De esta manera, el alelo A y el alelo B forman los antígenos de tipo A y de tipo B. Por otro lado, el alelo 0 no produce ningún tipo antígeno.

Por ello, según los antígenos que tengamos, los humanos nos distinguimos en 4 grupos sanguíneos diferentes: el Grupo A, Grupo B, Grupo AB y Grupo 0.

  • El sistema RH o antígeno D

Al igual que el sistema AB0, el sistema RH se basa en la ausencia o presencia de un antígeno determinado en los glóbulos rojos. De tal forma que:

Si existe la presencia de dicho antígeno, el glóbulo será Rh positivo y no dispondrá de anticuerpos contra este antígeno. Por el contrario, si hay ausencia de dicho antígeno, el glóbulo será Rh negativo.

Compatibilidad de los grupos sanguíneos

Como podéis imaginar, no todos los grupos sanguíneos son compatibles entre sí. Por ello, a continuación, vamos a ver la compatibilidad entre los diferentes grupos sanguíneos existentes:

tabla descriptiva de la clasificación de los grupos sanguíneos

Por último, cabe destacar la importancia de conocer nuestro grupo sanguíneo y su compatibilidad con el resto de grupos, ya que una transfusión de sangre entre grupos incompatibles puede provocar una reacción inmunológica que desemboque en hemólisis, anemia, fallo renal, shock o incluso puede provocar la muerte de receptor.

 

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