Categoría: Medicina

Tiroiditis autoinmune, ¿en qué consiste?

Como ya sabemos, la tiroides es la responsable de conseguir que múltiples funciones de nuestro cuerpo se cumplan correctamente. Produce hormonas que ayudan a que mantengamos en funcionamiento nuestros órganos, regula el uso de energía o la velocidad con la que nos late el corazón. Hoy vamos a ver qué es la tiroiditis autoinmune o también conocida enfermedad de Hashimoto. Especialízate en el sector con nuestro Máster en Urgencias Endocrino-Metabólicas o continúa leyendo para saber más.

Qué es la tiroiditis autoinmune

Antes de profundizar en este concepto, vamos a analizar qué es la tiroides para entender mejor en que se basa la tiroiditis autoinmune. La tiroides es una glándula de tamaño reducido que se ubica justo en la parte delantera del cuello. Tiene un color rojo oscuro, tirando a marrón, y posee con dos mitades llamadas lóbulos. Cada uno de ellos se ubica a la izquierda y a la derecha de dicha glándula, formando algo parecido a las alas de una mariposa desplegadas. Su peso, debido a su tamaño, es mínimo, pero su función es crucial para que podamos realizar procesos y funciones vitales como la obtención de energía de los alimentos o desarrollarnos sexualmente.

La tiroiditis es un término engloba un conjunto o grupo de enfermedades tiroideas que se caracterizan por la presencia de una inflamación en la glándula de la tiroides.  Algunas de ellas son la tiroiditis aguda infecciosa, la subaguda linfocítica, la inflamación medicamentosa o la tiroiditis de Hashimoto, también conocida como tiroiditis autoinmune.

Tiroiditis de Hashimoto o tiroiditis autoinmune

Tal y como comentábamos en el párrafo anterior, la tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmune. Esto significa que nuestro sistema inmunitario en vez de ayudarnos a proteger la tiroides la ataca, causando así una inflamación. Dicha inflamación impide que la tiroides produzca hormonas suficientes para su correcto funcionamiento, lo que posteriormente causa en el paciente lo que conocemos como hipotiroidismo.

Sin embargo, no es la única causa del hipotiroidismo, ya que también puede sufrirse debido a una operación de la tiroides o por un tratamiento de radioterapia entre otros motivos. También se pueden encontrar casos de hipotiroidismo congénito, lo que significa que el o la paciente ha nacido con hipotiroidismo.

¿Cómo puedo reconocer y evitar dicha enfermedad?

Existen numerosos trastornos y enfermedades que pueden afectar a la tiroides. Algunas de las más destacadas son:

El Hipertiroidismo

Ocurre cuando la glándula produce un exceso de hormonas tiroideas, lo que puede causar diversos problemas como cambios de humor, ansiedad, fatiga y palpitaciones del corazón.

El Hipotiroidismo

Como veíamos anteriormente, ocurre cuando no se producen suficientes hormonas tiroideas. Como consecuencia, destacan síntomas como el estreñimiento, la sensación de frío, el cansancio o la dificultad para concentrarse.

El bocio

Hablamos de bocio cuando la tiroides presenta un tamaño mayor al normal. Se suele asociar con un mal funcionamiento de dicha glándula y en algunos casos puede causar síntomas como la tos o la dificultad para tragar.

En cuanto a su tratamiento, existen diversas curas según el tipo de afección. Algunos trastornos o enfermedades se pueden tratar con simples medicamentos, mientras que otros deben ser operados. Si se presentan síntomas que puedan estar relacionados con la tiroides, la mejor opción es acudir a un especialista para que pueda evaluar qué ocurre y cuál es la mejor manera de tratarlo.

¿Cuáles son los alérgenos alimentarios más comunes?

Los alérgenos alimentarios son una de las causas principales de alergias en la población mundial. La mayoría de los pacientes presentan síntomas relativamente leves y de poca gravedad. Sin embargo, algunas alergias alimentarias pueden llegar a provocar la muerte si no se interviene a tiempo. Por ello es tan importante conocer los síntomas y los alimentos que pueden llegar a provocar dichas alergias. Continúa leyendo para saber más y, si te interesa el sector, descubre nuestro Máster experto en Alergias Alimentarias para especializarte en el sector.

Qué son los alérgenos alimentarios

Los conocidos alérgenos alimentarios son unos pequeños compuestos que pueden encontrarse en los alimentos que consumimos en nuestro día a día y que dañan la salud de todas aquellas personas sensibles a ellos.

Estas sustancias o compuestos son inocuas, pero pueden llegar a provocar reacciones adversas en algunas personas.

¿Cómo saber si es alergia o intolerancia?

La alergia e intolerancia alimentaria son términos que comúnmente se confunden. Sin embargo, ambos corresponden a alteraciones corporales diferentes a pesar de que los síntomas son parecidos en algunas ocasiones.

En el caso de la alergia, como comentábamos anteriormente, el cuerpo del paciente reacciona de forma casi instantánea tras el consumo de los alérgenos alimentarios. En cambio, cuando se trata de una intolerancia, el cuerpo puede llegar a tardar meses o incluso años en manifestar los síntomas.

Alérgenos alimentarios más comunes

Actualmente existen más de 160 alimentos que pueden provocar reacciones alérgicas. Sin embargo, a continuación, veremos un listado de cuáles son los productos más comunes que producen casi un 90% de reacciones alérgicas y que son la base principal de algunos otros alimentos o derivados.

  • Los cereales con gluten como el trigo, el centeno, la cebada o la avena, asi como variedades híbridas y productos derivados.
  • Los crustáceos y moluscos como los langostinos, los centollos, los berberechos o las gambas.
  • Los huevos o los productos a base huevo, el apio y sus productos derivados.
  • El pescado o algunos de sus productos derivados como el surimi.
  • Los cacahuetes, altramuces o frutos de cáscara como las almendras, avellanas o anacardos.
  • La soja, la leche y sus derivados, la mostaza y los granos de sésamo.

¿Cuáles pueden ser sus síntomas?

Los síntomas principales causados por los alérgenos alimentarios suelen aparecer al poco tiempo de haber consumido el producto. En algunas ocasiones pueden llegar a aparecer al cabo de las 2-3 horas. Entre dichos síntomas destacan:

  • Las urticarias
  • Los sarpullidos
  • La sensación de hormigueo en la boca
  • La Inflamación de la cara, la lengua o los labios
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Tos o pitidos en el pecho al respirar
  • Dificultad para respirar
  • Pérdida de conciencia
¿Qué se debe hacer si aparecen síntomas?

Lo primero que se debe hacer es leer cuidadosamente la etiqueta de los productos consumidos. En caso de que no lleven etiqueta, se debe evitar el consumo de dichos alimentos.

Es imprescindible la comunicación con el centro sanitario más cercano y la rapidez de actuación para evitar que los síntomas o males vayan a más.

Si el resultado finalmente es una alergia alimentaria, el sanitario debe enseñar al paciente a leer correctamente las etiquetas de los alimentos para evitar de esta manera futuros problemas.

Qué es una transferencia embrionaria

Si alguna vez has oído hablar sobre las técnicas de reproducción asistida en humanos, seguro que te suena el concepto de transferencia embrionaria. Podríamos decir que este concepto hace referencia al último paso de una Fecundación In Vitro. Si te interesa saber más, no te pierdas este artículo y recuerda que puedes especializarte con nuestro Máster experto en Fertilidad y Reproducción Humana Asistida.

Transferencia embrionaria, ¿qué es?

Como su nombre indica, una transferencia de embriones consiste en depositar los embriones, que se han generado en el laboratorio, dentro del útero de la futura madre. Una vez dentro, si todo va bien, dan lugar a un embarazo.

Dicho proceso suele llevarse a cabo dentro de un laboratorio para que los embriones no sufran ningún tipo de riesgo, para evitar su manipulación y también para evitar que tengan que ser transportados.

Es un proceso complejo que no depende únicamente de la calidad de los embriones. El endometrio de la mujer también tiene un papel fundamental, ya que si no se encuentra en perfecto estado de receptividad cabe el riesgo de que dichos embriones sean rechazados de forma natural.

Factores a tener en cuenta

Factores dependientes del embrión

A mayor calidad del embrión, mayores probabilidades de que se implante correctamente en el útero. Sin embargo, este proceso también depende del número de embriones transferidos y del grado de su desarrollo.

Factores dependientes del endometrio

Gracias a las ecografías se puede evaluar el estado del útero. Además, un análisis de sangre también puede ser crucial para verificar si existe hiperestimulación y así evitar el proceso durante ese ciclo.

Factores dependientes del procedimiento

El objetivo de dicha transferencia es depositar a de manera exitosa los embriones donde tengan la mayor probabilidad de implantarse adecuadamente. Sin embargo, si el proceso de la transferencia es inadecuado, se producirá el fracaso del tratamiento, ya que acudir a un centro reconocido y especializado afecta significativamente al éxito o al fracaso de dicha práctica.

¿Cuántos tipos de TE existen?

Principalmente se pueden distinguir dos tipos de transferencias embrionarias dependiendo de si los embriones están congelados o no:

  • La primera de ellas es la transferencia en fresco, en la que los embriones son frescos y son transferidos en el mismo ciclo en el que se han creado, por lo que no necesitan ser congelados.
  • El otro tipo que podemos distinguir es la transferencia diferida, en la que se congelan los embriones para transferirlos en otro ciclo. Esta transferencia también es conocida como criotransferencia y normalmente se lleva a cabo cuando los embriones no pueden ser transferidos en el mismo ciclo en el que se ha hecho la punción.

Qué pasos se llevan a cabo en una transferencia embrionaria

El procedimiento de una TE se lleva a cabo utilizando un ecógrafo para poder colocar los embriones correctamente en el lugar adecuado. Este proceso consta de los siguientes pasos:

  1. Situar o colocar el espéculo estéril en la vagina de la paciente
  2. Inyectar suero fisiológico para limpiar la vagina
  3. Limpiar el cérvix y aspirar el moco cervical
  4. Cargar los embriones en el catéter
  5. Introducir el catéter hasta llegar al útero y depositar cuidadosamente los embriones
  6. Extraer lenta y cuidadosamente el catéter
  7. Comprobar que el catéter está libre de embriones

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